En opinión de Francisco Muñoz Guerrero, secretario general de FUNDÉU, «la responsabilidad del traductor reside en el poder que ejerce sobre las palabras. Su trabajo no consiste tanto en transformar la realidad como en hacerla sustantiva y moldearla de manera tal que, al verterla en una lengua distinta, continúe siendo la misma y significando lo mismo y, a la vez, suene de modo diferente».
 
Ateniéndonos a la definición de la RAE del término traducir -esto es: «expresar en una lengua lo que está escrito o se ha expresado antes en otra»-, no debería haber nada que no fuera susceptible a traducirse o expresarse en otra lengua o idioma. Sin embargo, todos intuimos que la traducción no consigue siempre verter con exactitud lo que el autor pretendía transmitir en el original de su obra, al menos, fuera de su ámbito lingüístico, es decir, en la esencia que guarda toda lengua de modo único e intransferible.
 

ESOS TÉRMINOS SIN EQUIVALENTE…

Centrándonos única y exclusivamente en el léxico en sí mismo, descubrimos que hasta los traductores más experimentados se topan con términos que se les resisten y para los que no encuentran un equivalente eficaz.

A este respecto, y para ilustrar a lo que nos referimos, a continuación transcribimos una serie de textos prestados de algunos autores en lengua castellana. Cada uno de ellos contiene un término de difícil traducción a otro idioma:

• «Bonita sobremesa para una comilona rociada con ese borgoña». (De sobremesa. José Asunción Silva)
• «Si vestirse es difícil, más lo es estrenar». (Nosotras, las mujeres. Carmen Castro de Zubiri)
• «Los pájaros frioleros se van, en grandes y altos bandos, al Moro». (Diario de Platero y yo. Juan Ramón Jiménez)
• «Tutear al camarero es una costumbre de señorito, pero hoy no es raro ver al camarero apeándole el tratamiento al parroquiano». (Las Habas Contadas. Luis Carandell).

Ahí están: sobremesa, estrenar, friolero/a y tutear, voces de nuestra lengua de difícil traducción a otros idiomas. Esta particularidad se da en todo idioma del mundo, bastaría con unos cuantos ejemplos: mangata (sueco); tsundoku (japonés); samar (árabe); saudade (portugués); kabelsalat (alemán); kilig (tagalo)…, palabras sin un correspondiente en otras lenguas.
 

¿INTRADUCIBLE, O DE DIFÍCIL TRADUCCIÓN?

Son muchos los profesionales de la traducción los que opinan que no existen términos intraducibles, ya que el acto de traducir no consiste en hallar un equivalente en la lengua meta; esto no es traducción, sino trascodificación. Traducir, más bien, es una tarea compleja que comporta adentrarse en el sentido del texto y su contexto comunicativo para su posterior reformulación a otra lengua. Pongamos un ejemplo de esto último: según el Libro Guinness de los Récords el término mamihlapinatapai (lengua yagán), al que define «la palabra más concisa del mundo»—, sería uno de los de más difícil traducción. ¿Qué profundo ejercicio de reformulación lograría dar con el término adaptado a su significado: esto es, «una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambas desean pero que ninguna se anima a iniciar»?

La polémica está servida, ya que el ejemplo anterior bien podría servir también para demostrar que, tal como muchos así mismo defienden, existen palabras sin traducción. A este respecto, la FUNDÉU, admite que «existen varios vocablos que fueron creados específicamente para describir una acción en concreto; sin embargo, hay algunos que son difíciles de encontrarle relación con algún término concreto en nuestra lengua», y, a renglón seguido, alista «10 palabras en inglés IMPOSIBLES de traducir»: pimp, auto-tuned, trade-off, spam, bromance, facepalm, kitsch, gobbledygook, serendipity, y googly.

Y es que, de modo indiscutible, existen actitudes, gestos, sentimientos y acciones que no pueden traducirse a otra lengua en una sola palabra. Todo un Lost in Tralation para las delicias de Ella Frances Sanders.

 
Carolina Fernández
Fuentes:
Acerca de lo intraducible. (Juan José Delgado Gelabert – El Trujumán)
¿Existen palabras intraducibles? (José Manuel Peque – leonhunter.com)
Wikipedia