William Shakespeare está considerado el escritor más influyente de las letras inglesas. Entre su prolífica creación literaria se encuentran unas 38 obras y 154 sonetos. Su valiosa aportación como dramaturgo y poeta lo convierte en el paradigma literario por excelencia. No sólo eso, el inglés actual forma parte de su legado, ya que se le atribuye la acuñación de alrededor de 1.700 términos y aforismos, muchos de los cuales se intercalan en el lenguaje cotidiano actual; así que, la próxima vez que oigas a alguien quejarse porque tiene que estudiar a Shakespeare, recuérdaselo. Entre otras, es a él a quien hemos de agradecerle la popularización de las siguientes palabras:

Lonely (solitario)
¿Alguna vez te has sentido triste o deprimido y no acertabas a dar con la palabra que definiera tales emociones? ¡Shakespeare al rescate! Este adjetivo fue acuñado por el Bardo (sobrenombre elogioso de Shakespeare) en el siguiente extracto de Coriolano: “No lo hagas a la ligera, aunque voy solo/como un dragón solitario en su pantano”.
 
Hurry (prisa)
En el mundo acelerado en el que vivimos queda poco tiempo para detenerse a analizar el origen de muchos de los términos que empleamos al hablar, pero ¿sabías que esta palabra se utilizó por primera vez en la Parte I de Enrique VI? “Vidas, honores, tierras, y todo se apresura a la pérdida”. La próxima vez que le digas a alguien que abrevie, piensa en el viejo Will.
 
Rant (maldecir)
¿Conoces a alguien que siempre esté mostrando su irritación, indignación o enfado? Con toda seguridad Shakespeare sí cuando decidió acuñar el verbo “maldecir”, o lo que es lo mismo, imprecar audiblemente sin reparos; y así lo hizo en boca del más existencialista de los héroes trágicos, Hamlet: “¡Y si maldices, yo maldeciré igual que tú!”.
Estas son sólo unos cuantos ejemplos de palabras que enriquecen nuestras conversaciones diarias; pero ¿y qué hay de aquellas dichos o proverbios que sirven para expresar pensamientos? Bueno, ¡Shakespeare pensó en todo! Aquí hay algunos modismos, sentencias y expresiones de Shakespeare que darán rienda suelta a vuestra creatividad:

• “All that glitters is not gold” = (Lit. No es oro todo lo que reluce). No todo lo que en apariencia es bueno, lo es realidad. (El mercader de Venecia).
• “Break the ice” = (Lit. Romper el hielo). Romper las barreras que permitan superar una situación inicialmente incómoda. (La fierecilla domada).
• “(‘Tis) high time” = (Lit. Es alto tiempo, es alta hora). En castellano diríamos: “ya va siendo hora”. (La comedia de los errores).
• “Love is blind” = (Lit. El amor es ciego). Cuando se está enamorado se pierde la capacidad de crítica, lo que impide ver los defectos de la persona amada (El mercader de Venecia).
• “Set my teeth on edge” = (Lit. Poner los dientes al borde). La expresión paralela en castellano sería “rechinar los dientes” por algo que causa irritación, disgusto o malestar (Enrique VI, Parte I).

 
Si los aforismos de Shakespeare te superan, aquí hay otro que podrías usar:

• “It is / was Greek to me” = (Lit. Es griego para mí). Algo así como la expresión castellana “me suena a chino”. No entender nada en absoluto (Julio César).

 
Como queda evidente, en Shakespeare hay mucho más de lo que parece. William Shakespeare fue un revolucionario de las letras, un innovador de la lengua inglesa, uno de los genios literarios más grandes de todos los tiempos. Sus obras, objeto de estudio en todo el mundo, superan la prueba del tiempo al punto de traducirse a todas las lenguas vivas e interpretarse más que las de cualquier otro autor.

 
J. Crowley