Cuando pensamos en hacer un examen, especialmente el de un idioma extranjero, es común que lo primero que se nos venga a la cabeza sea la imagen de nosotros mismos escribiendo en una hoja de papel, llena de preguntas, como si no hubiera mañana. Sin embargo, muy a menudo nos olvidamos de una de las cuatro destrezas lingüísticas que debemos dominar para aprobarlo: la expresión oral y seguramente esta sea la que más usaremos en nuestra vida cotidiana.

Lo primero que hay que hacer es perder el miedo a hablar el idioma, pero ¿cómo se pierde el miedo a hablarlo?, escuchándolo, hablándolo y repitiéndolo. No debemos perder de vista que el inglés es un idioma más, como nuestro idioma materno. Si lo abordamos desde esta perspectiva, nuestra actitud al afrontar el examen de inglés será mucho más relajada y tendremos mayor confianza para hacerlo frente.
Memorizar estructuras y frases está bien para empezar, pero también debemos aprender a usarlas, porque si no sabemos hacerlo correctamente nuestro esfuerzo será en vano. Dicho de otra forma, la gramática y la expresión oral son dos conceptos intrínsecamente relacionados que debemos entender como un todo.

En este sentido, practicar respondiendo preguntas – y diferentes maneras de responderlas- puede ser una buena opción. Sí, tenemos que practicar escuchando preguntas para poder responderlas, de la misma manera habrá que acostumbrarse a diferentes voces y acentos del idioma para así aumentar nuestras posibilidades de éxito.

Mantener el ritmo no es menos importante, pues es esencial a la hora de mejorar nuestra fluidez oral. Saber responder sin dejar segundos de duda siempre será un punto a nuestro favor. Una de las habilidades más importantes que deberemos trabajar para lograr este objetivo es la de interiorizar el idioma; en otras palabras, acostumbrarnos a pensar directamente en inglés sin traducirlo antes a nuestro idioma. Este es uno de los errores que cometemos más frecuentemente y es uno de los causantes de las dudas que son tan poco recomendables a la hora de hacer un examen de inglés oral. De esta manera, si evitamos caer en la necesidad de traducir, ahorraremos tiempo en nuestra respuesta y por lo tanto mejoraremos nuestra fluidez.

Es importante tener en cuenta los instrumentos genéricos de evaluación en la prueba oral y que suelen basarse en algunos de los siguientes cinco criterios analíticos según el proyecto de investigación de Amengual-Pizarro y Méndez García1:

  • Amplitud de vocabulario.
  • Uso correcto de estructuras gramaticales.
  • Fluidez en la conversación.
  • Interacción apropiada.
  • Coherencia en la exposición estructurada.

Para potenciar nuestra expresión oral en inglés será crucial escoger el método de aprendizaje adecuado. Un buen ejemplo de ello es el Método Callan, un método directo con un enfoque práctico que nos permitirá aprender inglés de la misma manera que aprendimos nuestra lengua materna: escuchándola y repitiéndola, pensando y hablando inglés desde el primer día de clase.

J. Soler
Callan Team

1 Amengual-Pizarro, M. y Méndez García, M.a del C. La implementación de la prueba de inglés oral en la Prueba de Acceso a la Universidad: una perspectiva internacional de la lengua.
COUNCIL OF EUROPE (2001). Common European Framework of Reference for Languages: Learning, Teaching and Assessment. Cambridge: Cambridge University Press.