El Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER) forma parte del proyecto de política lingüística del Consejo de Europa y es por el que se rige la enseñanza de idiomas en Europa.

Cuando Europa se planteó el reto del aprendizaje de lenguas de sus ciudadanos y ciudadanas, diseño esta herramienta como instrumento de clasificación(1), tanto para las entidades educativas y sus profesionales como para los estudiantes.

Con esta herramienta, que sirve para medir el nivel de comprensión y expresión oral y escrita en una determinada lengua, se estandarizo la enseñanza, evaluación y aprendizaje de idiomas en toda Europa.
Se aglutinó todo aquello que deben aprender los estudiantes de idiomas para poder comunicarse, junto con los conocimientos y destrezas que deben adquirir para hacerlo eficazmente.

 

Objetivos

  • Mejorar la calidad de comunicación entre los europeos.
  • Promover la movilidad y por ende una mayor comprensión y colaboración entre todos.
  • Otorgar una base para que se describan los objetivos, contenidos y metodología en la enseñanza y aprendizaje de las lenguas.
  • Favorecer los métodos de aprendizaje y enseñanza que enseñan a desarrollar las actitudes, conocimientos y destrezas necesarias para que los educandos puedan relacionarse, de manera independiente, con personas de otros países y culturas.
  • Fomentar la ciudadanía democrática.

 

¿Por qué es necesaria esta herramienta?

Esta herramienta nace con la vocación de intensificar el aprendizaje y enseñanza de idiomas en los países miembros para:

  • Otorgar mayor movilidad.
  • Promover una comunicación internacional más eficaz, respetando la identidad y diversidad cultural.
  • Favorecer un mejor acceso a la información.
  • Fomentar este aprendizaje en todas las etapas de la vida.
  • Proporcionar una base para el reconocimiento mutuo de certificados de lenguas.
  • Ayudar a profesores, alumnos y centros educativos a definir sus líneas de actuación.

 

Los expertos señalan que en el aprendizaje de un idioma tiene que prevalecer un enfoque comunicativo y funcional. En Callan School, organizamos el aprendizaje del inglés, atendiendo a las necesidades y motivaciones de nuestros estudiantes. Nuestro programa de enseñanza es global, para que el alumno o alumna alcance el dominio de la lengua y la competencia comunicativa apropiada.
Incorporamos los criterios de integración, transparencia y coherencia en los objetivos que nos hemos marcado, tal y como aconseja el MCER.
Para desarrollar este proceso de enseñanza utilizamos el Método Callan, con un enfoque comunicativo, basado en las necesidades y objetivos de los aprendientes como individuos en su contexto social. La eficacia de este proceso se consigue gracias a la motivación y a todos los recursos que ponemos a su disposición.

 

 

Pasos para el aprendizaje y la enseñanza de un idioma.

El MCER expone los pasos que debe dar un estudiante para que adquiera las competencias lingüísticas adecuadas y logre comunicarse correctamente.

1. Las competencias aglutinan: los conocimientos, destrezas y habilidades y capacidad de aprendizaje de cada ser humano.

  • 1.1. Los conocimientos son los derivados de la experiencia y del aprendizaje formal (académico)
  • 1.2. Las destrezas y habilidades se adquieren generalmente por medio de la repetición y la experiencia, convirtiéndose en procesos semiautomáticos.
  • 1.3. La capacidad de aprender, unifica la competencia existencial, los conocimientos y las destrezas haciendo uso de varios tipos de competencia:
    1.3.1. Competencia existencial: idiosincrasia propia de cada persona que puede afectar en su aprendizaje.
    1.3.2. Competencia comunicativa está configurada por los componentes: lingüístico (conocimientos y destrezas léxicas, fonológicas y sintácticas), sociolingüístico (condiciones socioculturales del uso de la lengua) y pragmático (uso que se hace de la lengua).

Para poder adquirir estas competencias es necesario implementar las siguientes actividades de la lengua: la comprensión, expresión, interacción o mediación, a través de textos orales y/o escritos o ambos combinados.

  • La comprensión y expresión son básicas para desarrollar la interacción entre dos personas o más ya sea a través de un intercambio verbal o escrito.
  • La mediación consigue la comunicación entre dos individuos que son incapaces de comunicarse entre si directamente.
  • Las tareas requieren del uso de estrategias en la comunicación y aprendizaje que necesitan el desarrollo de textos orales o escritos.

 

Lo niveles comunes de referencia – MCER:

El MCER tiene como objetivo certificar las capacidades de una persona en el dominio de una lengua, abarcando desde el nivel básico hasta el más avanzado que es aquel en el que se consigue dominar dicha lengua.
Para llegar a esta última etapa es preciso pasar por diferentes niveles que servirán, dependiendo del punto de partida de cada postulante, para que educadores y educandos conozcan su posición de salida.

El MCER describe las cuatro destrezas básicas que utilizamos al comunicarnos en un idioma: hablar, escuchar, leer y escribir y en cada una ellas se exigirán las tareas que el alumno debe realizar con éxito.
Gracias a esta herramienta cada alumno sabrá que es lo que tiene que aprender si quiere alcanzar un determinado nivel.

Como el proceso de aprendizaje de las lenguas es continuo e individual, resulta muy práctico disponer de esta clasificación de niveles que lo segmentan.
El numero de niveles depende de cómo se organiza cada sistema educativo y para qué se establecen las escalas.
El MCER pretende ser abierto, dinámico y no dogmático, además de integrador, transparente y coherente, por eso favorece que se establezcan las oportunas correspondencias con los niveles que propone.

 

Qué significan y para qué sirve la segmentación por niveles.

Este documento perfila un sistema de niveles A-B-C subdivididos en 1 y 2 que evalúan el aprendizaje y enseñanza de lenguas, identificando las etapas por las que atraviesa un alumno cuando está aprendiendo un idioma extranjero.

Nivel A (Usuario básico)
En este nivel se encuentran los aprendices y corresponden al A1 (acceso) y A2 (plataforma). En este momento, los alumnos pueden ser capaces de comunicarse en situaciones básicas y que ya conocen de antemano con frases muy cortas.

– Nivel A1: es capaz de comprender y utilizar expresiones cotidianas de uso muy frecuente y frases muy sencillas: presentarse, pedir información básica, etc, y puede comunicarse de manera elemental si su interlocutor habla muy despacio y vocaliza con claridad.

– Nivel A2: Capaz de comprender frases y expresiones de uso frecuente en ámbitos cotidianos (solicitar información a su familia, en tiendas, lugares de interés…) Puede comunicarse intercambiando información sencilla sobre cuestiones que conoce. Puede describir aspectos de su pasado y entorno con términos sencillos y sobre situaciones cotidianas.

 

Nivel B (Usuario independiente)
En este nivel ya se marcan diferencias entre el B1 (umbral) y B2 (avanzado). Mientras los primeros ya pueden comenzar a manejarse en situaciones conocidas, en el B2 se debe entender y hablar de diferentes temas, razonar opiniones o mantener una conversación con un nativo. Comienza a manejarse en un entorno profesional.

– Nivel B1: Comprende los puntos principales de textos y si tratan sobre cuestiones conocidas de su mundo personal o profesional.
Puede crear textos sencillos y coherentes sobre temas familiares.
Puede opinar de forma sencilla y describir experiencias, intereses, etc. Puede desenvolverse en casi todas las situaciones que se le presentan si viaja a un país donde se habla la lengua que está aprendiendo.

– Nivel B2: Entiende las ideas principales de textos complejos, ya sean temas concretos o abstractos. Puede comunicarse con un hablante nativo con suficiente fluidez sin que le suponga un gran esfuerzo. Puede crear textos claros y detallados sobre diferentes temas y defender sus opiniones.

 

Nivel C (Usuario competente)
Para alcanzar la competencia lingüística en una lengua deberemos conseguir llegar al nivel C . Este es uno de los pasos más complicados porque ya entramos en esos matices que caracterizan a un idioma y que incluso a algunos nativos les cuesta reconocer.
Tanto en el C1 (dominio operativo eficaz) como en el C2 (maestría) debemos expresarnos con fluidez, entender todo y escribir o leer sobre cualquier tema independientemente de su complejidad.
Incluso se pide conocer los diferentes usos de una misma palabra o frase, sabiendo diferenciar sus significados.

– Nivel C1: Comprende una amplia gama de textos extensos y complejos, reconociendo su sentido implícito. Puede expresarse con fluidez sin ningún esfuerzo añadido para encontrar el vocabulario adecuado.
Puede crear textos claros, bien estructurados sobre temas con cierta complejidad y utilizando los mecanismos apropiados.

– Nivel C2: Comprende fácilmente todo lo que oye o lee.
Puede analizar la información de diferentes fuentes, tanto en las interacciones escritas como orales, y exponerlos. Puede expresarse con mucho grado de precisión comprendiendo hasta los pequeños matices de significado.

 

Hoy hemos analizado esta valiosa herramienta y cómo su propuesta se ha convertido en el referente que rige en toda Europa. Su escala es utilizada para realizar las pruebas que certifican las competencias lingüísticas de los aspirantes y también para dar contenido a libros y cursos de idiomas.

Es importante conocerla porque, tanto si somos profesores como si somos los alumnos, entenderemos el trabajo que hay que desarrollar para aprender y superar el examen que certifique aquellas capacidades lingüísticas que deseemos alcanzar.

 

“Un idioma se utiliza para comunicar. No se trata de cuánta gramática o vocabulario sabes, sino de qué eres capaz de hacer con ese idioma”. David Bradshaw

 

C. Rodmo
Callan Team